
Dejar que las bacterias prosperen en nuestros alimentos puede parecer una idea descabellada. Sin embargo, la fermentación es un proceso que se ha utilizado durante milenios para conservar los alimentos y aumentar sus beneficios gracias a las bacterias “buenas”. Entre los distintos tipos de fermentación, la fermentación alcohólica es la más conocida. En este artículo, en cambio, nos ocupamos de la lactofermentación, con la colaboración del nutricionista Anthony Berthou.
¿Qué es la lactofermentación?
La lactofermentación –o fermentación láctica– es un proceso de conservación de los alimentos que consiste en dejarlos macerar en ausencia de oxígeno. uno viene de eso proliferación de bacterias lácticas, con propiedades extremadamente beneficiosas para nuestro organismo. El término “láctico” no se refiere a la lactosa y, por tanto, no tiene relación con la leche.
Los alimentos naturalmente ricos en bacterias del ácido láctico, especialmente las verduras, se mezclan con un poco de sal y posiblemente agua. Pero estos microorganismos también pueden añadirse a alimentos que no los contienen, como embutidos y embutidos, a través de fermentos lácticos. Sumergidos en un líquido, los alimentos evitan el contacto con el aire.: De hecho, el oxígeno es perjudicial para el desarrollo de las bacterias lácticas.

En estas condiciones que son óptimas para ellos, las bacterias del ácido láctico proliferanalimentándose de los azúcares presentes en los alimentos y transformándolos en ácido láctico. Mientras las bacterias “buenas” se multiplican, el ácido láctico ayuda a destruir las patógenas, que en cambio generan diversas enfermedades.
La preparación se vuelve cada vez más ácida. En cierto punto, cuando el contenido de ácido láctico alcanza un cierto umbral, se establece un equilibrio y se detiene la fermentación. Un alimento fermentado de esta forma se puede conservar durante varios años.
En el mercado existen numerosos alimentos sometidos a lactofermentación: chucrut, pepinillos, quesos, yogur, pan de masa madre, miso, kéfir, kombucha…
Preciosos beneficios
1 – Fortalecer el sistema inmunológico
Nuestra microbiota (o flora intestinal) está compuesta por miles de millones de bacterias buenas de más de 1.000 especies diferentes. Estas bacterias son esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, porque ayudan a combatir las bacterias “malas” y los gérmenes patógenos, protegiéndonos de infecciones bacterianas, virales o parasitarias.

Hoy sabemos que un desequilibrio en la microbiota es la base de diversas patologíascomo obesidad, diabetes, algunas formas de cáncer, trastornos del estado de ánimo, enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y autoinmunes.
2 – Aumento del valor nutricional de los alimentos
A diferencia de los procesos de conservación como la esterilización, que destruye la mayoría de nutrientes, la lactofermentación permite conservar una buena cantidad de vitaminas y minerales. Pero no sólo: También aumenta el valor nutricional de los alimentos.. Por ejemplo, el contenido de vitamina K o vitamina B de una verdura fermentada será mayor que el de una verdura fresca.
3 – Mejor asimilación de nutrientes
La fermentación láctica nos permite reducir la presencia en los alimentos de factores antinutricionales como los fitatos, compuestos que impiden la absorción de minerales (hierro, zinc, calcio, magnesio) y pueden irritar el intestino.
¿Cómo preparar productos lactofermentados en casa?
También es posible, y sencillo, preparar en casa alimentos fermentados: verduras, frutas, pan, yogur, pescado…
Para empezar, te recomendamos que prefieras las verduras. Casi todos son aptos para la fermentación: coles, zanahorias, puerros, rábanos, pepinos, judías verdes, etc. Todo lo que necesitas son frascos de vidrio herméticos, agua y sal.. Numerosos sitios web y blogs hablan sobre este tema: en vegolosi.it, por ejemplo, encontrarás una guía completa sobre la fermentación de verduras.
Fuentes
- Sears CL, Garrett WS. Microbios, microbiota y cáncer de colon. Microbio huésped celular. 2014;15(3):317-328.
- Schwabe RF, Jobin C. El microbioma y el cáncer. Cáncer Nat Rev. 2013;13(11):800-812.
- Louis P, Hold GL, Flint HJ. La microbiota intestinal, los metabolitos bacterianos y el cáncer colorrectal. Nat Rev Microbiol. 2014;12(10):661-672.
- Elinav E, Nowarski R, Thaiss CA, Hu B, Jin C, Flavell RA. Cáncer inducido por inflamación: interferencia entre tumores, células inmunes y microorganismos. Cáncer Nat Rev. 2013;13(11):759–771.
- Irrazábal T, Belcheva A, Girardin SE, Martin A, Philpott DJ. El papel multifacético de la microbiota intestinal en el cáncer de colon. Célula mol. 2014;54(2):309-320.
- Haro C, Montes-Borrego M, Rangel-Zúñiga OA, et al. Dos dietas saludables modulan la comunidad microbiana intestinal al mejorar la sensibilidad a la insulina en una población humana obesa. J Clin Endocrinol Metab. 2016;101(1):233-242.
- Lam YY, Ha CWY, Campbell CR, et al. El aumento de la permeabilidad intestinal y el cambio de la microbiota se asocian con la inflamación de la grasa mesentérica y la disfunción metabólica en ratones obesos inducidos por la dieta. MÁS UNO. 2012;7(3):e34233.
- Desbonnet L, Garrett L, Clarke G, Kiely B, Cryan JF, Dinan TG. Efectos del probiótico Bifidobacterium infantis en el modelo de depresión de separación materna. Neurociencia. 2010;170(4):1179-1188.
- Rao AV, Bested AC, Beaulne TM, et al. Un estudio piloto aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de un probiótico en los síntomas emocionales del síndrome de fatiga crónica. Patología intestinal. 2009;1(1):6.
- Hou JK, Abraham B, El-Serag H. Ingesta dietética y riesgo de desarrollar enfermedad inflamatoria intestinal: una revisión sistemática de la literatura. Soy J Gastroenterol. 2011;106(4):563-573.
- Cenit MC, Nuevo IC, Codoñer-Franch P, Dinan TG, Sanz Y. Microbiota intestinal y trastorno por déficit de atención con hiperactividad: nuevas perspectivas para una condición desafiante. Psiquiatría Infantil de Eur. 2017;26(9):1081-1092.
- Pistollato F, Sumalla Cano S, Elio I, Masias Vergara M, Giampieri F, Battino M. Papel de la microbiota intestinal y los nutrientes en la formación de amiloide y en la patogénesis de la enfermedad de Alzheimer. Nutr Rev. 2016;74(10):624-634.
- Li CQ, Zheng Q, Wang Q, Zeng QP. Enfermedad de Alzheimer provocada por estrés biótico/abiótico. Neurociencia de células anteriores. 2016;10.
- Chu F, Shi M, Lang Y, et al. Microbiota intestinal en esclerosis múltiple y encefalomielitis autoinmune experimental: aplicaciones actuales y perspectivas futuras. Mediadores inflamatorios. 2018;2018:8168717.
- Scheperjans F, Aho V, Pereira PAB, et al. La microbiota intestinal se correlaciona con la enfermedad de Parkinson y el fenotipo clínico. Trastorno del movimiento. 2015;30(3):350-358.
- Leal JM, Suárez LV, Jayabalan R, Oros JH, Escalante-Aburto A. Una revisión sobre los beneficios para la salud de los compuestos nutricionales y metabolitos de la kombucha. CyTA – Revista de Alimentos. 2018;16(1):390-399.
- Nguyen NK, Dong NTN, Nguyen HT, Le PH. Bacterias del ácido láctico: suplementos prometedores para mejorar las actividades biológicas de la kombucha. Springerplus. 2015;4.
- Gamboa-Gómez CI, González-Laredo RF, Gallegos-Infante JA, et al. Actividad inhibidora de la enzima antioxidante y convertidora de angiotensina de infusiones de Eucalyptus camaldulensis y Litsea glaucescens fermentadas con el consorcio Kombucha. Tecnologías alimentarias y biotecnología. 2016;54(3):367-374.
- Ernst E. Kombucha: una revisión sistemática de la evidencia clínica. Forsch Komplementarmed Klass Naturheilkd. 2003;10(2):85-87.
Ultimas Entradas Publicadas
Suplementos pre-entrenamiento: Suplementos que aumentan el rendimiento del organismo
Tartas caseras: recetas de tartas deliciosas y fit
Zumba: ¡un baile al que te volverás adicto! ¡Descubre más!
Receta de tratamiento. ¿Cómo hacer una cura? ¿Con qué se debe servir el medicamento?
Suplementos para mujeres: ¡consulta lo que recomienda la Dietista Clínica!
Vitamina K: funciones, presencia, exceso y deficiencia
Sarcopenia: síntomas, causas, tratamiento.
Tinnitus: causas, síntomas, tratamiento
Sauna y toxinas: deshaciéndonos de mitos nocivos
